Contenido
- Origen
- ¿Qué es?
- ¿Cómo funciona?
- Duración
- Efectos
- Interacciones
- Presentaciones
- Dosis
- Reducción de daños
- ¿Qué hacer en caso de emergencia?
- Legalidad
- Referencias y Links de utilidad
Origen
La heroína, también llamada diacetilmorfina o diamorfina, es un opioide semisintético derivado de la morfina, una molécula presente en la amapola Papaver somniferum. El uso médico del opio tiene una historia muy antigua, pero la heroína como molécula moderna fue sintetizada por primera vez en 1874 por C. R. Alder Wright y posteriormente comercializada por Bayer en 1898 como jarabe para tos y padecimientos respiratorios.1Sneader, 1998. Revisión histórica sobre el descubrimiento y comercialización inicial de la heroína.
Durante su uso médico, la heroína fue presentada como una alternativa supuestamente más segura que la morfina, pero pronto se reconoció su capacidad para producir dependencia severa. Pocos años después de su comercialización, comenzaron a aparecer advertencias sobre su potencial adictivo y sobre la facilidad con la que podía sustituir a la morfina en patrones de dependencia.2Sneader, 1998; Allam et al., 2024. Historia, farmacología y toxicología de heroína.
¿Qué es?
La heroína es un depresor del sistema nervioso central perteneciente a la familia de los opioides. Los opioides se unen a receptores específicos en cerebro y médula espinal para atenuar dolor, generar euforia y disminuir la actividad respiratoria.
Al ser un producto clandestino, su pureza es muy variable y puede mezclarse con adulterantes. En años recientes se ha documentado presencia de fentanilo y otros opioides sintéticos mucho más potentes, lo que aumenta el riesgo de sobredosis.3Milella et al., 2023; Allam et al., 2024. Metabolitos, uso problemático y toxicología de heroína.
¿Cómo funciona?
Tras su administración, ya sea inyectada, fumada o inhalada, la diacetilmorfina se metaboliza en morfina y otros compuestos que llegan al cerebro y se unen a receptores opioides. Esta unión provoca analgesia intensa, sensación de bienestar y supresión del reflejo respiratorio.
Ese último efecto es central para entender la sobredosis: cuando la respiración se vuelve demasiado lenta o se detiene, el cerebro y otros órganos dejan de recibir suficiente oxígeno.4Milella et al., 2023; Saari et al., 2024. Farmacología opioide y naloxona.
La rapidez y la intensidad dependen de la vía. La inyección intravenosa puede producir euforia intensa en segundos, mientras que fumar o inhalar suele producir un efecto menos brusco.5Tolomeo et al., 2021. Cambios cerebrales y trastorno por uso de heroína.
En uso crónico, la estimulación sostenida de receptores opioides se asocia con tolerancia, abstinencia y anhelo o craving. Estas adaptaciones ayudan a explicar por qué el trastorno por uso de opioides no puede reducirse a “falta de voluntad”: involucra recompensa, estrés, aprendizaje, memoria y control conductual.6Milella et al., 2023; Tolomeo et al., 2021. Adaptaciones neurobiológicas asociadas al uso crónico.
Duración
| Vía | Inicio | Pico | Duración total |
|---|---|---|---|
| IV | 5-15 s | 1-5 min | 3-4 h |
| Fumada | 5-10 s | 5-10 min | 2-4 h |
| Intranasal | 2-5 min | 10-20 min | 4-5 h |
Los efectos inmediatos suelen durar de 3 a 5 horas, aunque varían por vía, pureza, adulterantes, tolerancia, metabolismo, estado de salud y uso simultáneo de otras sustancias.
Por vía intravenosa, las concentraciones en sangre alcanzan un pico casi inmediato y descienden rápido; sin embargo, sus compuestos permanecen más tiempo y contribuyen a fases posteriores. Debido a su vida media relativamente corta, muchas personas repiten dosis varias veces al día para evitar abstinencia, caracterizada por dolor, inquietud, náusea y movimientos involuntarios.3Milella et al., 2023. Farmacología de heroína y metabolitos.
Efectos
A corto plazo, la heroína produce euforia, sensación de calor y bienestar, analgesia, estreñimiento, somnolencia, miosis o pupilas contraídas, y disminución de frecuencia cardiaca y respiratoria. Las dosis altas pueden causar pérdida del conocimiento y depresión respiratoria grave.
A largo plazo, el uso frecuente se asocia con tolerancia, dependencia física y psicológica, alteraciones endocrinas, desnutrición y complicaciones por las vías de administración, como infecciones, colapso venoso, hepatitis y VIH. La presencia de fentanilo u otros opioides potentes aumenta considerablemente el riesgo de sobredosis.7Milella et al., 2023; Saari et al., 2024; Allam et al., 2024. Efectos, riesgos y sobredosis.
Interacciones
| Sustancia | Resultado | Riesgo |
|---|---|---|
| Benzodiacepinas / alcohol | Depresión respiratoria sinérgica | Muy alto |
| Fentanilo oculto | Potencia mucho mayor | Riesgo alto de sobredosis |
| Xilazina | Sedación, hipotensión, lesiones cutáneas | No responde a naloxona como opioide |
| Cocaína / meth | Sobrecarga cardiaca y sedación tardía | Evitar |
| Otros depresores | Más somnolencia y menor respiración | Evitar mezcla |
La combinación más peligrosa suele ser con otros depresores del sistema nervioso central, como alcohol, benzodiacepinas u opioides sintéticos. Si hay fentanilo u otro opioide involucrado, la naloxona puede salvar vidas.
Presentaciones
En contextos médicos regulados de algunos países, la diacetilmorfina puede existir como formulación farmacéutica para dolor severo o para tratamiento asistido con heroína en personas con trastorno por uso de opioides que no responden a tratamientos convencionales. Esto depende del marco legal y sanitario de cada país y no debe confundirse con heroína del mercado ilícito.
En mercados clandestinos puede encontrarse como polvo blanco o marrón para inyección o inhalación; “alquitrán negro”, una resina pegajosa que se fuma o se disuelve para inyectar; y mezclas prensadas con otros opioides. Es imposible conocer la composición exacta sin análisis químico; se han detectado lotes adulterados con fentanilo y xilazina.8Milella et al., 2023; Ellis et al., 2024; Allam et al., 2024. Mercado no regulado y reducción de daños.
Dosis
| Usuario | mg heroína | Comentario |
|---|---|---|
| Sin tolerancia | 2-5 mg | Altísimo riesgo de sobredosis |
| Tolerancia baja | 5-10 mg | Probar potencia primero; tener naloxona |
| Tolerancia moderada | 10-20 mg | Nunca solo/a; evitar redosificar rápido |
| Tolerancia alta | 20-40 mg | Riesgo elevado; evitar redosis antes de 3 h |
Las dosis varían ampliamente según tolerancia y pureza. Para personas sin tolerancia se consideran dosis muy bajas entre 1 y 5 mg de diacetilmorfina pura; la heroína de calle puede tener concentraciones muy variables, por lo que la cantidad física consumida no permite estimar bien la dosis real.
Por reducción de daños, si una persona ya decidió usar, conviene empezar con una prueba muy pequeña, esperar varios minutos para evaluar potencia y evitar repetir dosis precipitadamente.
Reducción de daños
- Utiliza una cantidad pequeña para probar potencia. La pureza varía y muchos lotes pueden contener fentanilo u otros opioides.
- No consumas solo/a. Usa con una persona de confianza que pueda pedir ayuda en caso de emergencia; si no hay nadie, avisa a alguien para que te contacte poco después.
- Evita mezclar con alcohol, benzodiacepinas u otros depresores. Estas combinaciones potencian la depresión respiratoria.
- Usa material estéril y nunca compartas jeringas ni cookers; usa agua esterilizada, limpia la piel y utiliza equipo nuevo para cada inyección.
- Considera vías menos riesgosas para las venas, como inhalar o fumar.
- Hazte pruebas de VIH, hepatitis C y B, y aprovecha programas de intercambio de jeringas o servicios de reducción de daños disponibles en tu localidad.
El acceso a naloxona es una de las intervenciones de reducción de daños más importantes para opioides. La naloxona es un medicamento esencial y su uso comunitario puede funcionar como intervención temporal para revertir depresión respiratoria mientras llega atención médica.9Byrne et al., 2024; Saari et al., 2024; Ellis et al., 2024. Sobredosis, naloxona y reducción de daños.
¿Qué hacer en caso de emergencia?
Una sobredosis por opioides puede sospecharse si una persona presenta respiración lenta, irregular o ausente; labios o uñas azuladas o moradas; piel fría o húmeda; incapacidad para despertar; pupilas muy pequeñas; sonidos de ronquido, gorgoteo o ahogo; o pérdida de conciencia. La depresión respiratoria es el signo crítico.
La primera acción es llamar a emergencias de inmediato. Si hay naloxona disponible, adminístrala siguiendo las instrucciones del dispositivo o del personal de emergencia. Mientras llega ayuda, no dejes sola a la persona. Si respira pero está inconsciente, colócala de lado para reducir el riesgo de aspiración por vómito. Si no respira, sigue las indicaciones del servicio de emergencia para reanimación.
No la metas a una regadera, no la golpees, no induzcas vómito y no le des café, alcohol, estimulantes ni otras sustancias.10Saari et al., 2024; Milella et al., 2023. Naloxona y signos de depresión respiratoria.
Legalidad
En México, la heroína es una sustancia ilícita clasificada en la Ley General de Salud. Su producción, distribución y posesión pueden tener consecuencias legales. La producción, tráfico y venta son delitos graves. A nivel internacional está controlada por la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961.11Ley General de Salud, 2026. Marco legal mexicano sobre sustancias controladas.
Esta sección es informativa y no sustituye asesoría jurídica.
Referencias y Links de utilidad
- Sneader, W. (1998). The discovery of heroin. The Lancet, 352, 1697-1699.
- Allam, S., Bitari, A., Touzani, R., & Hammouti, B. (2024). Heroin: A comprehensive review about synthetic opioid between science, medicine and toxicology. EHEI Journal of Science and Technology, 4(2), 95-110.
- Milella, M. S., D’Ottavio, G., De Pirro, S., Barra, M., Caprioli, D., & Badiani, A. (2023). Heroin and its metabolites: Relevance to heroin use disorder. Translational Psychiatry, 13, 120.
- Saari, T. I., Strang, J., & Dale, O. (2024). Clinical pharmacokinetics and pharmacodynamics of naloxone. Clinical Pharmacokinetics, 63, 397-422.
- Tolomeo, S., Steele, J. D., Ekhtiari, H., & Baldacchino, A. (2021). Chronic heroin use disorder and the brain: Current evidence and future implications. Progress in Neuro-Psychopharmacology & Biological Psychiatry, 111, 110148.
- Ellis, J. D., Dunn, K. E., & Huhn, A. S. (2024). Harm reduction for opioid use disorder: Strategies and outcome metrics. American Journal of Psychiatry, 181(5), 372-380.
- Byrne, C. J., Sani, F., Thain, D., Fletcher, E. H., & Malaguti, A. (2024). Psychosocial factors associated with overdose subsequent to illicit drug use: A systematic review and narrative synthesis. Harm Reduction Journal, 21, 81.
- Milella, M. S., D’Ottavio, G., De Pirro, S., Barra, M., Caprioli, D., & Badiani, A. (2023); Ellis, J. D., Dunn, K. E., & Huhn, A. S. (2024); Allam, S., Bitari, A., Touzani, R., & Hammouti, B. (2024).
- Byrne, C. J., Sani, F., Thain, D., Fletcher, E. H., & Malaguti, A. (2024); Saari, T. I., Strang, J., & Dale, O. (2024); Ellis, J. D., Dunn, K. E., & Huhn, A. S. (2024).
- Saari, T. I., Strang, J., & Dale, O. (2024); Milella, M. S., D’Ottavio, G., De Pirro, S., Barra, M., Caprioli, D., & Badiani, A. (2023).
- Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2026). Ley General de Salud. Últimas reformas DOF 15-01-2026. https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGS.pdf
Aviso: Esta información es educativa y no sustituye atención médica ni asesoría legal. Ante sospecha de sobredosis, llama al 911 y usa naloxona si está disponible.
